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Conservas
Bayas y frutas
Las formas más extendidas para conservar las frutas y las bayas son la mermelada y las compotas.
La mermelada no es sino las frutas cocidas en un jarabe azucarado. La mermelada es parecida en el sabor a la confitura. Se toma con los bliny u hojuelas, quesitos de requesón; también se puede beber té con mermelada o diluir con agua para obtener una deliciosa bebida; la mermelada sirve como relleno de pasteles, pastelillos y tartas.
La mermelada de algunas bayas tiene un efecto curativo. Por ejemplo, la mermelada de frambuesa es un remedio excepcional contra el resfriado.
Las bayas se pueden preparar para su conservación sin un tratamiento con calor. Para ello hay que triturarlas con azúcar, esperar unas horas a que el azúcar se disuelva en el jugo de las bayas, echar en botes de cristal y guardar en el frigorífico. Las bayas del bosque quedan preparadas de esta forma muy ricas, pues conservan el aroma del bosque y del verano. Pero deben conservarse en el frigorífico y se mantienen buenas para el consumo no por mucho tiempo.
Todo el mundo sabe lo que es la compota. Pero no todos sabrán lo que es una compota casera en un tarro de tres litros. La preparación de compotas es un arduo proceso que exige mucho esfuerzo y tiempo, pero que se compensa cuando uno abre un tarro de "su" propia compota y disfruta de esta maravillosa bebida.
También las bayas y las frutas se pueden secar y congelar.
Hortalizas y verduras
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Las hortalizas en conserva son un campo abierto para los amantes del arte culinario.
Las hortalizas se pueden poner en salazón, marinar, hacer ensaladas con ellas para conserva o congelar. Estas conservas siempre vienen bien cuando tenemos invitados inesperadamente. Y cuando celebramos algo en casa con amigos estos manjares son siempre del agrado de los invitados y son un fabuloso pretexto para alabar el buen hacer del ama de casa.
Querríamos compartir con usted la receta de los pepinos poco salados con los que podrá después sorprender a familiares y a amigos. Esta receta no exige conocimientos ni habilidades extraordinarias. Normalmente, los pepinos poco salados se preparan en verano, tan pronto como empiezan a salir. Esta forma de preparar los pepinos no se conserva mucho tiempo. |
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Para la receta se necesitan pepinos, mejor si son pequeños, hierbas y hojas aromáticas (por ejemplo, tallos de eneldo, hojas de casis, hojas de rábano silvestre), pimienta negra en grano, 3-4 dientes de ajo, sal gorda y una cazuela grande o tarro de cristal. Se lavan muy bien los pepinos y las hierbas. En el fondo de la cazuela se colocan las especias y los condimentos, a continuación se colocan los pepinos y sobre ellos se vierte la salmuera caliente (en agua hirviendo se diluye una cucharada sopera de sal por cada litro de agua). Cuando la cazuela se haya enfriado hay que meterla en el frigorífico. Al cabo de 24 horas los pepinos están listos. |

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Y si para acompañar los pepinos cuece unas "patatas con uniforme", tendrá una auténtica cena rusa ("Patatas con uniforme": lavar cuidadosamente las patatas y cocer con la piel, pelarlas antes de servir a la mesa, se pueden cortar en trozos grandes y añadir sal y aceite vegetal).
Setas

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Los trofeos de la "caza silenciosa" son muy apreciados desde antiguo en la mesa rusa. Existen muchas maneras de preparar las setas, pero las setas marinadas o saladas no pueden faltar en la mesa. Las setas se pueden secar y con ellas se hace un delicioso relleno para los pasteles o una sabrosa sopa. Y si las setas están congeladas se puede hacer cualquier plato como si fueran frescas. |

| Fotos: Yandex. Fotki
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